lunes, 31 de marzo de 2014

La mitad de una mentira.....

¿Valía la pena? No ¿Fue necesario? Si ¿Algo que alegar? Muchas cosas pero pocas de ellas ahora importan tanto como la necesidad de seguir hacia delante. 

Cayó y cuando creyó levantarse una caída aún mayor le estaba esperando para arrastrarle a lo más profundo. Y fue ahí, en ese preciso instante, cuando vio las manos que merecían la pena coger para levantarse. 

Se aferró a las que con más ahínco se abrían ante él. Y buscó los ojos que había detrás de ellas. Me cuenta que se sintió reconfortado. 

Comenzó a caminar. Recordando que lo que sentía había sido sincero. Pero que ya no le importaba nada los comentarios que se vertían sobre la dantesca situación. Ya no dolía la realidad, ya no molestaban los hechos ni las mentiras. Podía mirarlo fijamente sin atisbo de perturbarse. 

Tenía claro que el tiempo le llevaría a olvidar todo aquello que sentió. Y en la posición privilegiada de aquel lastimero protagonista; quemaba los recuerdos que siendo sincero había realizado. 

Había estado durante tanto tiempo pendiente de permanecer cerca. Que se había olvidado de darse una oportunidad para ser feliz. 



"La mitad de una mentira... no hace una verdad..."


 

lunes, 24 de marzo de 2014

Saludos...



Dos días dándole vueltas a los saludos y a la forma de materializarlos en relación con los destinatarios a los mismos. Muchas reflexiones y muchos ejemplos podría colocar. Y aquí la reflexión...

Con el saludo iniciamos una relación social. Con él llamamos la atención sobre nuestra presencia y comunicamos la intención establecer un encuentro amistoso. Cuando saludamos construimos un vínculo y destacamos que tenemos algo en común (aunque sólo sea circunstancial o en un ámbito muy específico de relación). 

Además, se pone de manifiesto el tipo de relación que mantenemos o que queremos establecer con el otro. Es decir, modificamos el saludo según el tipo de relación: abrazamos a las personas queridas; nos extendemos con frases amistosas cuando nos encontramos a quien estimamos y, por el contrario, si nos cruzamos con alguien que nos resulta antipático utilizamos una expresión seca. 

Con las personas que apreciamos el saludo es más cálido, la expresión verbal es informal y en muchas ocasiones se acompaña de un comentario que muestra la existencia de confianza, de vínculos antiguos y de experiencias compartidas («¿Qué pasa, tío!»). Además, en el rostro suele aparecer una sonrisa, la postura corporal es relajada y es habitual realizar algún contacto físico estrecho o íntimo; en definitiva, todos los elementos del rito expresan complicidad. 

En una relación formal, cuanto no conocemos a la persona que tenemos en frente, la ceremonia es todo lo contrario: la expresión es formal, el gesto serio y el contacto físico, cuando lo hay, es breve y responde estrictamente a las normas. «Buenos días, por favor, me llena el depósito de gasolina», decimos cuando paramos por primera vez en una estación de servicio. 

El protocolo se vuelve extremo cuando tenemos que relacionarnos con alguna autoridad, y el ritual es máximo cuando se trata de los más altos poderes. Las recepciones de los reyes están cargadas de simbolismo: los visitantes saludan a sus majestades de pie, según estrictas normas; muchos varones inclinan la cabeza y muchas mujeres doblan la rodilla, lo que implica sumisión, adoración (inclinándose el individuo se hace más pequeño, se muestra débil -se percibe la posición fetal-. Por cierto, también en muchas especies animales, después de una pelea, el vencido inclina la cabeza, mostrando el cuello, la yugular, ante el fuerte, para así aplacar su ira). Gestos muy similares se producían no hace muchas décadas ante el cura y otras autoridades, y hace más tiempo entre el hijo y el padre.

Al enemigo que se respeta también se le saluda, aunque en este caso el gesto es seco, se evita el contacto físico y se mira a los ojos de forma dura, a veces amenazante. El mensaje es claro: tenemos una disputa y debes tener cuidado conmigo, eso sí, eres un rival noble. 

Negar el saludo a una persona conocida es un comportamiento también muy expresivo. Es una forma de manifestar el desprecio, y eso ocurre de forma muy excepcional. Se hace con el traidor, con la persona que no es de fiar y cuando la ofensa cometida se considera especialmente grave. La palabra es lo que nos identifica como humanos, por tanto, no hablar, quitar la palabra, ignorar al otro, es el mayor rechazo.

Cada grupo posee su propio ritual de saludo. Eso sí, todos implican lo mismo: constituyen un signo de paz, una forma de mostrar que no existe conflicto o que está encauzado, y una muestra de reconocimiento y de manifestación de algún elemento común. Así, en unos pueblos nos damos la mano o nos damos dos besos, en otros se inclinan, en otros se dan tres besos, o uno, o se besan en la boca en lugar de en la mejilla. Por otra parte, las diferencias, las peculiaridades, sirven para reforzar los vínculos entre los miembros del propio grupo. En este sentido, por ejemplo, las pandillas de adolescentes, en respuesta a su necesidad de autonomía y de diferenciación del mundo adulto y de otros grupos, suelen establecer saludos especiales que sólo ellos conocen, y cuanto más diferentes se sienten o quieren sentirse más sofisticado es el saludo y con más frecuencia lo repiten. 

El saludo también se ha asociado a la política. Como sabemos, la forma de saludar que usó el fascismo procede del imperio romano («ave», César) y los comunistas subrayaron la diferencia con el brazo izquierdo y el puño cerrado. Los anarquistas españoles decían «salud», para subrayar la distancia con el saludo burgués de connotaciones religiosas («Esté usted con Dios», «Vaya con Dios», «Adiós»).

La existencia de distintos tipos de vínculos y de relaciones no igualitarias lo ponemos de manifiesto con diversas formas de saludar. En nuestra cultura, los hombres no suelen besarse, pero sí se besan las mujeres, y un hombre a una mujer; claro que el contacto con la mejilla sólo se produce cuando existe una cierta confianza. El cambio de costumbres, la existencia de mayor igualdad entre las personas y también la disminución del protocolo y el aumento de la espontaneidad, se observa, entre otros muchos gestos, en el hecho de que cada vez hay más hombres que se besan (durante mucho tiempo nuestra cultura prohibió que los hombres mostraran gestos de cariño y de ternura: teníamos que ser duros, recios, inexpresivos, 'muy hombres'). Los militares establecen sus propios gestos; así, el soldado se pondrá firme y dirá «a sus órdenes». También, asumiendo una relación de dominio-sumisión, los empleados de muchos hoteles siguen poniéndose a «disposición» del cliente. 

Todavía con demasiada frecuencia se puede observar que algunas personas que se consideran importantes, es decir 'distintos' (por ejemplo, algún cargo político, algunos catedráticos y profesores de universidad y ciertas autoridades) ignoran, o como mucho emiten un gesto mínimo y seco, cuando se encuentran con alguien que reconocen de inferior estatus, mientras que, por el contrario, se deshacen en sonrisas cuando se encuentran con uno que ven como superior. 

También, algunos individuos utilizan el saludo para engañar, son esos que saludan a todo el mundo como si fuesen amigos de toda la vida y sintieran por ellos todo el afecto del mundo. Cuando se encuentren con una de esas personas, tengan cuidado, no son de fiar; una cosa es ser educado y otra un adulador.

lunes, 3 de marzo de 2014

Esto si que es una chirigota

Cuando tenía 5 años, creo, fue la última vez que me disfracé para carnavales. Reconozco que para esto soy un poco raro. No encuentro la gracia a disfrazarse. Unos me dicen que es por esto de ser del norte tengo poca gracia. No se, quizá tengan razón. 

Pero el motivo de este post es bien distinto. Este año puedo decir que he seguido emocionado el concurso de chirigotas de Cádiz. Creo que todo ha sido 

Con es título "Esto si que es una chirigota" un Consejo de Ministros de lo más peculiar hizo una crítica social impresionante. Una caracterización de lo más realista representaba a todos los Ministros del actual gobierno. Letras con una gran carga reivindicativa socialmente hablando. 

En unos días, y gracias a mi compañero Jose, aprendí la estructura de las chirigotas. Pasodobles, "cuplés", y demás. 

Al final la chirigota que estuve siguiendo desde hace tres semanas se hizo con la victoria del concurso. 

Os dejo con el vídeo de la final. No os revelo más pero me quedo con el momento en el que se escucha la canción de Nino Bravo "Esta será tú casa. Aquí tienes tú casa"

Increíble creatividad, imaginación y reivindicación. Disfrutadla. 


lunes, 10 de febrero de 2014

Personajes y personas

Llevo muchos días tomando aire antes de ponerme a escribir. En ocasiones eso de contar hasta diez para evitar una reacción desmedida no es suficiente, mi paciencia tiene un límite y en este momento se encuentra desbordada. 

¿Cómo comenzar? Podría hacerlo por el final y me ahorraría muchas vivencias pero tal vez no llegarían comprenderse muchos detalles que, para alguien como yo, son importantes. 

Cuando lo das todo por una persona. Preocuparte y mostrarte siempre dispuesto a ayudarle no es garantía de que puedas ganarte el respeto. Si más bien puedes convertirte en alguien pusilánime y probablemente lleguen a perdertelo. 

Y eso debe ser lo que me ha pasado. Me ha perdido el respeto. Alguien a quien confié todo está jugando a un juego en el que tengo muy claro que ninguno vamos a tener la dulce sensación de la victoria.

Si mi error fue quererle podéis declararme culpable. Pero como atenuantes a mi culpabilidad declaro que supe estar a su lado, le consolé cuando lo necesitaba, permanecí cerca cuando más fue preciso, e hice lo imposible en ayudarle a conquistar sus sueños. Llegando a confiarle partes de mi vida que pese a estar superadas...duelen. Todo con el objetivo de que tomara consciencia de los caminos a tomar y los que debían quedarse a un lado. 

Y de ahí, de todas éstas actuaciones, se produjo el aprovechamiento.

Lo traté como una persona cuando no merece ser tratado como tal. De sus insultos, de sus borderías, de los comentarios sacados de una cloaca en base al aprovechamiento y quitándose esa máscara aduladora que le hacía ser alguien encantador apareció su verdadera personalidad. 

Si el amor propio de ese personaje se basa en buscar los caminos fáciles, hacer locuras por la noche o vender su propia dignidad por cuatro monedas o incluso llegar a utilizar en mi contra algo que le confié para ayudarle para no seguir metiéndose por un camino que le acabaría destruyendo...

Lo siento pero ahora sólo me queda el legítimo ejercicio de mi defensa. Y en este punto, de momento, me quedo. Pero ante otra llamada, otro aprovechamiento y/o cualquier situación fuera de lo normal empezaré a contar los detalles de todo lo que tú y yo tuvimos y sabemos.

Recomendación: No me fuerces a escribir otro post. Otro post que previamente me obligue a poner en conocimiento de los que sostienen tus becas todo aquello que sé. Si continuas contando algo que te confié para ayudarte no tengas dudas, que para mi está superado, y explicaré, con todo lujo de detalles, porqué te confié esos momentos.


domingo, 26 de enero de 2014

Desfachatez

Hay que tener la cara muy dura, y muy poquita vergüenza, para que alguien con quién no compartes nada y con el que no quieres tener nada te llame a las 3:00 de la mañana para pedirte que le metas gratis en una discoteca. 

Una persona persona que se que ha hablado mal de mi, que ha jugado a un doble juego y que ha jodido a personas a las que quiero, respeto y admiro. Un tío movido en una y mil mentiras, que sólo busca joder al personal y que encima es un cobarde y un provocador de situaciones incómodas. 

Esa persona, que estoy convencido que no tenía mi número de teléfono, me llamó anoche. 

¿Es casualidad que me llamara estando acompañado de una persona con la que me equivoqué?  con la que mi mayor error fue pensar que esa persona que le acompañaba merecía la pena y al que quise más que a mi mismo durante más de un año. 



QUÉ DESFACHATEZ

(...)

Creaste un espejismo, sólo una ilusión
Curado del delirio quedas sin perdón
Siéntate, y si te atreves, defiéndete
Te lo digo antes que empieces 
No aclares que oscurece

(...)

Mírame, soy todo lo que quiero ser
Y ya no puedes disponer de mí igual que ayer
Mírate, comienzas a desfallecer
Ya nada puede detener tanta desfachatez






"No confundas mi personalidad con mi actitud, mi personalidad es quién soy yo, mi actitud depende de quién seas tú conmigo"

martes, 21 de enero de 2014

Viajar

Una de las cosas que mas me gustan de mi trabajo es la posibilidad que me ofrece de viajar a cualquier lugar. Desde que comencé hace cinco años en esto del lobby ya he perdido la cuenta de la cantidad de kilómetros que llevo acumulados. 

Bastaría con indicar que en marzo de 2011 me compré un coche y siete meses después lo dejé en mi casa con más de 45.000km. 

En el tiempo que llevo en Weber Shandwick muchos han sido los lugares que he tenido la oportunidad de conocer. Mañana tengo un nuevo viaje a Barcelona acompañando a cliente y una vez más repito de forma mecánica los preparativos. 

Imprimir la documentación, revisarle, preparar la carpeta, coger el billete de tren, revisar el bono de hotel, llegar a casa para preparar la maleta, hacerme la cena y echarme a dormir. 
Despertarme a las 5:00, ducharme, afeitarme, ponerme el traje y la duda de siempre, ¿Con o sin corbata?. Que me recoja el taxi y rumbo a la estación de tren a comenzar una nueva jornada.  

Será una jornada intensa y unos días en una habitación de hotel. 

En pocas palabras:  Me gusta mi trabajo. 

sábado, 18 de enero de 2014

La importancia del seguimiento institucional

Uno de los trabajos más indeseados pero más necesarios dentro de las actividades de Public Affairs son los seguimiento institucionales. 

Para ser capaces de desarrollar una estrategia de defensa de intereses de cualquier sector productivo y/o empresa los profesionales de las relaciones institucionales debemos conocer en que punto se encuentra la acción legislativa. 

Muchos pensaréis que es un procedimiento mecánico que desarrollamos de forma automática. Recibir cada día el Boletín Oficial del Estado (BOE), conocer la agenda institucional de los Ministerios, Congreso, Senado, etc. 

Pero lejos de lo que muchos pensaréis las labores de seguimiento son la base de una buena estrategia institucional que nos permite que la acción de advocacy sea lo más acertada posible. 

Es importante detectar no sólo los asuntos que se abordan sino cómo lo hacen. Quién interviene por parte de cada partido ante una reforma legislativa. No es lo mismo que la defensa sea realizada por un joven diputado que por un diputado experimentado en el procedimiento legislativo. No es lo mismo que hable el portavoz de un grupo parlamentario, que el vocal de una comisión. 

También hay que estar atento a las réplicas y contraréplicas en preguntas e interpelaciones. A las posiciones de los partidos manifestadas en las mociones.

Al proceso de presentación de enmiendas ante cualquier proceso legislativo y al análisis de las enmiendas presentadas en base a: ¿Qué se ha presentado? ¿Quién lo ha presentado? ¿Cuáles son las argumentaciones que justifican lo enmendado?. Respuestas estas que necesitan de la interpretación de un profesional para conocer que otros grupos de interés están ejerciendo presión en la arena política. 

De sus intervenciones, tras un pormenorizado análisis, obtenemos las claves para hacer las recomendaciones a nuestros clientes. Resumimos grandes volúmenes de información en un único documento y lo trasladamos al cliente. 

Mediante sistemas de alertas que jerarquicen la importancia de lo manifestado por parte de los legisladores. Mediante análisis del discurso, informes de inteligencia, fichas de perfiles. análisis de posicionamiento. 

Dice el saber popular que "La información es poder" Los profesionales de las relaciones institucionales recabamos toda la información a nuestro alcance para contribuir al empoderamiento de nuestros clientes. Para no sólo anticiparnos en la acción sino contribuir al éxito de sus objetivos en la defensa de sus legítimos intereses. 


domingo, 12 de enero de 2014

Oráculo manual y arte de prudencia.

Llevo unos días releyendo esta obra del aragonés Baltasar Gracián. Este manual, publicado en 1647 en la ciudad de Huesca, ofrece un conjunto de normas para triunfar en una sociedad en crisis. En un tiempo tan convulso como el que nos toca vivir acercarse a esta obra da algunas claves para sobreponerse a la adversidad. 

De vez en cuando subiré alguno de sus apartados a este espacio. Aquí va el primero. 




232 Tener un punto de negociante. No todo sea especulación, aya también acción. Los mui sabios son fáciles de engañar, porque aunque saben lo extraordinario, ignoran lo ordinario del vivir, que es más preciso. La contemplación de las cosas sublimes no les da lugar para las manuales; y como ignoran lo primero que avían de saber, y en que todos parten un cabello, o son admirados o son tenidos por ignorantes del vulgo superficial. Procure, pues, el Varón sabio tener algo de negociante, lo que baste para no ser engañado, y aun reído. Sea hombre de lo agible, que aunque no es lo superior, es lo más preciso del vivir. ¿De qué sirve el saber, si no es plático? Y el saber vivir es hoi el verdadero saber. 


Espero que os resulten interesantes. 

viernes, 3 de enero de 2014

Saber cuando parar

Leer a Maquiavelo siempre me lleva a descubrir cosas nuevas en su obra... Cuanta razón tiene este párrafo. 

"Los príncipes y las repúblicas deben contentarse con la victoria, porque cuando aspiran a más, generalmente pierden. El uso de un lenguaje insultante hacia un enemigo nace de la insolencia de la victoria, o de la falsa esperanza de la victoria, la última de las cuales engaña a menudo a los hombres tanto en sus acciones como en sus palabras; porque cuando una falsa esperanza ocupa la mente, hace que los hombres se pasen de la raya, y les obliga a sacrificar un bien seguro por una mejoría insegura" N.M. 1469-1527


Icaro y Dédalo cayendo del cielo

jueves, 26 de diciembre de 2013

Balance 2013


Un año más me encuentro aquí con el ánimo de recuperar los recuerdos de 2013, ponerles un poquito de orden y plasmarlos de la mejor forma en este muro por la necesidad de compartir un momento con todos vosotros. Un momento de resumen, de evaluación para poder terminar el año con poquito equipaje y "cargar pilas" para afrontar un 2014 con la mejor de las sonrisas.


No voy a ponerme dramático y pese a que se que hay un elemento personal que ha marcado los seis primeros meses del año no quiero darle mayor importancia. 

Como el año 2012 el protagonista de excepción sigue siendo Josito. Tras un año intenso con él puedo decir que en ningún momento importante ha faltado. Seguimos y seguiremos estando ahí el uno para el otro y el futuro, seguro, nos trae más y mejores momentos.

Este 2013 es el año de recuperar el pulso a Alcañiz. Muchos ya sabéis que no me considero un Alcañizano al uso y que siempre digo que Alcañiz es muy bonito si no fuera por el pequeño detalle de que está lleno de Alcañizanos. Pues bien, la boda de Gema y Óscar, así como recuperar el tiempo con Mónica, Alfonso y Fran han hecho que este 2013 tenga un recuerdo que poder colocar en una posición privilegiada un recuerdo de Alcañiz. 

En este año marcado por la crisis he observado como algunos amigos seguían emigrando con la ilusión de encontrar oportunidades. La marcha de Jorge a principios del año fue un golpe duro pero espero que en estos días navideños en los que está por España pueda volver pasar algo de tiempo con él. Y a Jorge está ligada mi relación con Silvia, un año en el que hablar, compartir experiencias, sonrisas, emociones y largas conversaciones que nos permiten seguir creciendo. 

Teresa Perales también tiene su lugar. Pese a que nos veamos poco, aunque no pasemos todo el tiempo que nos gustaría, aunque estemos los dos muy liados siempre sacamos, en los momentos importantes, un hueco para compartir experiencias, sonreír a esta vida y así poder afrontar con energía lo que venga. 

2013 fue el año en el que nuevas personas aparecieron en mi vida con fuerza. Borja, Marcos, Diego, Luis, Pablo. Con algunos de ellos la relación no está siendo fácil pero debo reconocer que alguno de ellos está detrás de los muchos cambios que se han producido este año. La toma de decisiones difíciles están ligadas a alguno de ellos, espero con el tiempo sonreír de todo esto. 

También en este año ha sido el descubrimiento de Adrian. Estar a su lado en los buenos y malos momentos me lleva a afirmar que la confianza no sólo se construye con las personas que pertenecen a tu generación. Su inicio universitario en la Facultad de Políticas, sus cambios de equipo, sus ganas de aprender y su sonrisa ha sido de lo mejor de este convulso 2013.

Y sin salir del agua debo mostrar el cariño y respeto que me han demostrado Mario,Chava, Alvaro, Jorge... Ellos han sido un apoyo importante y me han transmitido las ganas de luchar y de crecer. Algún café, una comida en Barcelona y lo más importante minutos y minutos de conversación que pese a lo difícil de este año hacían que todo mereciera la pena. 

2013 es el año de Public Affairs. Dos años después de la apuesta de Weber Shandwick por ficharme hemos conseguido levantar el vuelo. 

2013 fue un año de tránsito. Donde decir adiós a personas que creía que iban a durar para siempre y que al despedirme de ellas no dejan absolutamente nada en mi. 2013 fue el año de cambios, de sentar los cimientos sobre los que construir algo nuevo. Fue este año donde más tiempo dediqué a personas que nunca hubieran dedicado un segundo por mi. Y duele, joder si duele, pero hasta de esto puedo decir que he aprendido algo. 

Y de esos cambios llegó hace unos días una persona de la que creo que tendré mucho que hablar en 2014. Ilusión y ganas no me faltan. Tal vez todo consistía en volver a abrir la puerta para que nuevas personas formaran parte de mi vida. 

Y el 2014 llegará en 5 días. Y el día 31 de diciembre se cumplirán muchos plazos que tengo marcados para empezar el año ligero de equipaje. 

A fin de cuentas... La vida pasa y con su paso se lleva parte de nuestra historia, pero nunca se llevará nuestros buenos recuerdos.

Gracias si has sido capaz de leer hasta aquí. 

Un beso. 

Alberto Lahoz